Desde Coronel Vidal

Desde Coronel Vidal

Mi nombre es Gabriel Pérez soy papá de Bruno y Santi.

Bruno de 9 años, tiene autismo. Hasta el año y medio fue todo normal y después empezamos a notar un quiebre en su desarrollo, de ahí en más un montón de idas y venidas en médicos, análisis terapias, etc. En fin, lo que muchos de nosotros vivimos. Nuestra historia con el tándem comienza cuando notamos que Bruno tenía mucha diferencia sensorial entre la parte derecha del cuerpo y la izquierda.

   

En un momento nos dimos cuenta que tenía mucho vértigo por lo cual en una bici común con rueditas no podía andar y además no pedaleaba. Con el tiempo y mucho insistir conseguimos que pedalee en un cuatri. Disfrutaba de paseos en una sillita en la bici. Al notar que esto le gustaba mucho y que al recorrer un par de kilómetros se lograba relajar, empecé a hacerlo con periodicidad.

Con el tiempo a los 5 años llega nuestro primer tándem de paseo, rodado 20 rescatado de la basura, prácticamente de la basura. Con mucho esfuerzo lo pusimos a rodar y los resultados fueron muy buenos. El disfrute en bicicleta es increíble, logra relajarse y su carita de felicidad lo vale todo.

Deporte como herramienta de inclusión

Deporte como herramienta de inclusión

“El deporte es una herramienta de inclusión”
La historia de Juan y Emi, dos hermanos que, en tándem, desde Juan B. Molina, recorren los pueblos para integrar a las personas con discapacidad
Emiliano Marquetti tiene Síndrome de Down. Fue distinguido como Ciudadano Ilustre, anda en tándem, nada en Los Tiburones del Paraná de Arroyo Seco y ha sido elegido su abanderado, práctica tenis y buceo adaptado, entre otros deportes y participa en talleres laborales. En las redes sociales, podrá encontrarse saludos del piloto Marcos Di Palma o de Adrián Barilari, cantante de Rata Blanca, entre otros
Su hermano Juan decidió convertirse en asistente terapéutico para poder acompañarlo en su búsqueda de nuevos horizontes. Juntos, compraron una bicicleta doble para viralizar su historia en la localidad de J.B. Molina. Juntos también pedalean por la vida con Andrea Ferloni y su hijo Matías, 11 años, niño con autismo; Andrea es una de las organizadoras del segundo cicloturismo inclusivo regional, Tres pueblos 2023, evento que ya evalúa nueva fecha y está invitado a sumarse Juan Zemborain y su hijo Santiago, joven con autismo e hipotonía muscular; Juan es el creador de Empujando Límites.
“Nosotros todos los meses tenemos diferentes actividades: peregrinación, rural bike, cicloturismos y charlas de concientización sobre el deporte adaptado e inclusión” El trabajo de inclusión es día a día, subraya.
Marquetti, trabaja en Instituto Arco Iris de Villa Constitución, integra la ONG Empujando Límites y es apadrinado por la Cooperativa de Servicios Público de Juan B Molina y forma parte del área de Discapacidad en COOPERAR (Confederación Cooperativa de la República Argentina) Además la Cooperativa de su localidad tiene un departamento de Inclusión y Discapacidad.
Dos hermanos oriundos de Juan B. Molina, localidad del Departamento Constitución: Emiliano Marquetti, de 23 años -los cumplió el 9 de marzo- padece Síndrome de Down y su hermano Juan, es su compañero en el desafío de superación e integración. Compraron una bici doble llamada «tándem» con la que buscan mostrar y llevar un mensaje: las personas con discapacidad se benefician profundamente con la práctica de distintos deportes.
Desde su nacimiento siempre pensamos en la integración social de Emi. Era fundamental para que tenga una vida más plena y satisfactoria. Como cualquier otra persona debía tener la oportunidad de aprender y enriquecerse», cuenta Juan
Emiliano –fue nombrado Ciudadano Ilustre– concurrió a la escuela primaria y secundaria de su pueblo y además desde muy pequeño concurre al Centro de integración escolar Arco Iris (casa central en Pérez y sub centro en Arroyo Secoy Villa Constitución) en donde trabaja junto a psicólogas, psicopedagogas, terapistas ocupacionales a través de talleres.
«Antes que Emiliano comenzara la secundaria yo decidí estudiar Asistente Terapéutico e ir capacitándome yendo a congresos, cursos, charlas, entre otras cosas más. Tomé esta decisión porque le veía muchas condiciones, desde ese momento comenzamos a mandarlo al complejo Los Tiburones del Paraná, de Arroyo Seco», relató Juan
Era un trabajo muy duro lograr sus objetivos, uno de ellos, nadar en aguas abiertas en el río Paraná y nadar 20 horas en «nado solitario». Emiliano es abanderado del Complejo Los Tiburones.
Por otro lado, Juan y su familia, vieron que Emiliano podía correr. «Empezamos a salir a correr y lo tomábamos como un juego, hasta que un día nos anotamos en maratones de Villa Constitución», contó.
Tándem, su bicicleta doble que ayuda a recorrer otros pueblos
En el 2019 conocieron un programa de televisión llamado «Puentes de Esperanza» y lograron contactar a su conductor, Juan Zemborain, padre de un hijo con autismo y tienen una de estas bicicletas especiales. «Ellos crearon la ONG Empujando Límites y ahí vimos cómo crear nuestra propia bici. Conseguimos una playera que estaba abandonada y la dejamos como nueva. Desde ese momento un sueño se nos hizo realidad», dice emocionado.
Para poder desarrollar esta actividad recibieron ayuda de gente que no conocían y gracias a esta historia, la cooperativa de su pueblo los apadrinó en maratones, buceo adaptado y hasta como alumno de la escuela adaptada del tenista Guillermo Coria, evento que se realizó en Pérez y fue organizado por el Instituto Arco Iris
«La idea es adquirir Tándem para todos los pueblos así los terapeutas pueden sacar la bici mediante una aplicación, reservarlo y salir con los chicos andar. Una idea tan sencilla como andar en bicicleta puede cambiar la vida de personas con diferente tipo de discapacidad», aclaró.
Juan recuerda su momento felicidad tras poder comprar una nueva bicicleta doble profesional, fue en mayo de 2021. “El deporte es una herramienta de inclusión. Todos veníamos a este mundo por algo y siempre busque actividades para que Emiliano sea feliz y andar en tándem es una forma de transmitir toda la felicidad que se puede», expresó
Vas a andar en bici, te lo prometo

Vas a andar en bici, te lo prometo

La historia de Justina comienza cuando antes de cumplir un año le detectaron un quiste en su pancita y fue intervenida en el Hospital Garrahan. Ella no reaccionó bien a la anestesia, estuvo casi 30 minutos sin oxígeno hasta que pudo reaccionar. Eso provocó secuelas que cuando nos dimos cuenta notamos que no aprendía nada. Todo le costaba mucho. Creció vista y atendida por varios especialistas.
Nos dijeron que tenía retraso madurativo y que debía concurrir a una escuela especial.
Justy nunca supo lo que es un triciclo, nunca supo ni siquiera correr como cualquier otro nene. Pero nunca bajamos los brazos ni nos caímos. Al contrario, nos dio más fuerzas para seguir adelante.
Así nació la historia del tándem, todos andaban en bici y ella no. Todo le costaba el doble o mucho más. Justy nos preguntaba, cuándo iba a poder andar en bici como lo hacen todos. Le respondí:  

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Eso fue el puntapié para arrancar el proyecto de armar el tandem con mis manos. Con ingenio, consultas e internet ¡pude lograrlo!
Y un día llegó ese primer paseo en bici ¡la emoción nos ganó! Todo era de alegría, la gente en Azul subía fotos en instagram y comentaban. Era todo un acontecimiento. ¡Ver esa bici! Me felicitaban, nos sacaban fotos, nunca imaginé que sería algo tan novedoso! Me salió hacerlo como algo natural, algo común. Acá en Azul no había visto una antes y así pude cumplir su sueño.
Hoy, gracias de haber conocido a Juan y Santi, ver su historia de superación y coincidir en que nada es imposible cuando es para la felicidad de un hijo. El tándem, me motiva seguir soñando en lograr nuevos objetivos con Justy. También de poder ayudar a gente que esté en la misma situación. Por eso hoy sigo con un nuevo proyecto de hacer otro tándem para poder compartir con familias que no pueda tenerla.
Gracias Empujando Límites por alentarme a seguir empujando, para que muchas familias con algún hijo con discapacidad se animen a andar en tándem, que no es nada raro.
Así es nuestra historia que comenzó allá por el 2018 y seguirá en el tiempo…gracias!

Mi príncipe azul

Mi príncipe azul

Hola, mi nombre es Lucas Flores y soy el papá de Lautaro Flores Martínez, mi príncipe azul.
Soy cajero en el Casino Buenos Aires, lugar donde trabajo hace 11 años.
A Lauty lo diagnosticaron con TEA apenas cumplió los 2 años, desde el momento que recibimos el diagnóstico no nos dimos tiempo a llorar, sino que inmediatamente buscamos un lugar para iniciar las terapias y poder ayudarlo.
Fue un proceso muy largo, informarse y desinformar se, dependiendo lo que leiamos, sobre algo que no nos era familiar, asimilar que nuestro hijo necesitaba ayuda de terapeutas, y empezar a cambiar hábitos por más amor y más paciencia.
Lauty no había dejado de ser el mismo, pero si diagnóstico nos cambió un poco a nosotros, por suerte para bien.
Desde ese momento me propuse como persona, aún sin conocer la historia que hoy nos motiva a seguir adelante que es la de Juan, Santy y todo Empujando Límites, a visualizar y concientizar sobre Autismo, con la idea de generar un mundo mejor para que todos los niños, sean TEA, con otra discapacidad o no, tengan las mismas oportunidades y sean tratados todos igual. Palabra complicada en algunos casos ”Igualdad”, tuvimos la suerte de conocer excelentes profesionales, y mejores personas por sobre todas las cosas.


Llego Luján 2018 y con un grupo de amigos emprendimos la bicicleteada anual hacia la virgen de Luján desde Berazategui, alrededor de 100km, para esa fecha mandamos a hacer unas remeras dónde ya nombrabamos al Autismo para que todos lo vieran.
En 2019 comenzaron las carreras y las salidas grupales y gracias a una amiga que me regaló un conjunto azul con el logo Yo hablo de autismo en la espalda, pude participar de algunas competencias.
En 2020 el grupo creció, volvimos a hacer ropa con el logo, esta vez también para Lauty, y comenzaron nuestras aventuras en el carrito, el cual nos llevó a conocer Miles de lugares y sumar cientos de kms, hacer nuevos amigos y seguir llevando el mensaje a todos lados, haciéndolo día a día más visible.
Conocí la historia de Juan con Santi y me di cuenta que no era una locura lo que él y yo estábamos haciendo.

Usar la pasión del ciclismo como nexo entre nuestros hijos y nosotros nos motiva a seguir creciendo como personas. Lauty encontró miles de saludos y amigos en todos nuestros paseos, y diversión en todos lados.
Tuvimos largas travesías, grandes desafíos, que a medida que pasa el tiempo, nos quedan hermosos recuerdos e historias por contar.
Durante el 2021 ya el grupo creció a más de 100 personas, en Berazategui salgas dónde salgas te cruzas a algún ciclista con nuestro uniforme, con nuestro mensaje en su espalda, concientizando y acompañando a todas la familias azules.
Y llegó el día que conocimos a nuestros ídolos, el encuentro se dio en Palermo cuando participamos de la marea azul por el 2 de Abril y tuvimos la posibilidad de pedalear junto a ellos y la suerte de que Juan nos dedique unos minutos para charlar, hacer un vídeo y conocer nuestra historia, sería el comienzo de tantas charlas.
Con el paso de los meses cambiamos el carrito de arrastre por un acople, no fue nada fácil, llevo casi 4 meses adaptarnos al nuevo transporte, Lauty no quería saber nada con subirse, pero siempre con paciencia, amor y trabajo en equipo lo logramos.


Nuestro acople Ready 2 Ride nos llevó a conocer a su frabicante, Sergio, un rosarino hermoso que nos escuchó y se interesó en nuestra historia y la de nuestro querido grupo ABC Cicloturismo Berazategui. Él junto a su familia nos brindaron siempre la mejor predisposición y tiempo para poder hacernos llegar acoples y que se puedan sumar más familias amigas junto a sus niños.
A fin de año, nos animamos a participar de una carrera, nos anotamos en el Rally Series de Brandsen, carrera dura y difícil. Con algo de experiencia en competencias, me sume con mi niño a competir, al principio pensando en que íbamos a pasear, pero con el correr de los metros nos dimos cuenta que todos competían, así que ajustamos detalles y salimos a los caminos con la idea de pedalear más rápido y cuidarnos de no cometer errores que podrían hacer que nos golpeamos, siempre primero está la seguridad de Lauty por sobre la competencia.

Cientos de fotos, gritos y aplausos generaron mucha emoción y ganas de participar de nuevo en una próxima. 3er puesto con podio, medalla y regalos fueron la frutilla del postre, lo más importante de esa carrera fue que conocimos a más personas que utilizaban el tándem para participar, estar al lado de Juan y Santy, conocer a los demás competidores fue lo máximo.
En este año, volvimos a participar de otra carrera. Nos sumamos a la marea azul nuevamente con la compañía de casi 100 ciclistas amigos del grupo ABC Cicloturismo Berazategui y más de 1000 ciclistas reunidos en River, todos con destino Paseo Costero de Vicente López. Fue una fiesta de integración y diversión.


Volvimos a participar de una carrera, desafiando nuevamente a un circuito difícil y exigente, pero lo logramos superar. Compartimos el día con amigos, y sumamos kms de alegría.
Un día decidimos realizar el 1er encuentro inclusivo del grupo, reuniéndonos en una plaza de Berazategui y dando la posibilidad a muchas familias que pudieran probar nuestros acoples.
Se acercaron muchos, por suerte salió todo de 10, siempre agradecidos a todos los que participaron y ayudaron. Tuvimos la sorpresa de que viniera desde Rosario Sergio y toda la familia. La pasamos genial, fue un día muy especial. Empujamos Límites, de eso en definitiva se trata nuestros objetivos.
Agradecido a la vida por todas las personas que existen en nuestras vidas, con Lauty sentimos todo lo que nos transmiten.

 

¡Promesa cumplida!

¡Promesa cumplida!

En «Historias en tándem» les compartimos la emoción que vivieron Vale y Lua acompañadas por Tándem Norte. Vale tenía esta promesa pendiente hace rato y sintió que era momento ya de ir a Luján a agradecer.


Ayer como muchos saben fuimos a Luján, hace rato yo sentía la necesidad de ir,el camino era muy lindo un tramo de ruta y otra parte rural,no fue fácil en algún momento sentí que me quemaban las piernas le pedía a Lua «vamos lua fuerza ayuda a mamá» y mis compañeros que aparte son amigos me decían vale cambiemos pero nooo mi promesa era llegar juntas!, Tuvimos varias paradas de hidratación ( mi papá hacia de vehículo de apoyo) y así seguimos viaje fue muy fuerte cuando a lo lejos Vi la casa de ella..de María ( la basílica de Luján) y ni les cuento cuando llegamos me desarme por completo de la emoción,entre quebré rodilla y le agradecí por Lua porque camina cuando en algún momento los medicos me dijeron que no caminaria, por su corazón que anda joya y no requiere ningún tipo de medicación, porque no usa pañales años de lucha para que logre dejarlos no se imaginan cuántos años!! porque hace dos años anda en bici con mamá porque está viva. Por supuesto no podía irme sin pedir llene mi corazón de energía y pegamos la vuelta gracias a mis amigos de Tándem Norte por el aguante y a mi papá por estar siempre.

 

Cuando las piernas no te den más, seguí con el corazón